El "shaker", que en Brasil se llama ganzá, es lo que conecta los diferentes instrumentos de un conjunto de percusión. El pulso fino y continuado de la ganzá une los sonidos variados del tan-tan, del rebolo, del repique de mão y del tambourím, sea en encuentros espontáneos en la playa, en un bar o en conciertos en escena. El fino y denso sonido permamente del ganzá es indispensable también en grupos de batucada pequeños y en la samba-reggae. En los grupos de samba grandes y ruidosos de Rio se prefiere el sonido más potente y dominante del rocar o del chocalho.